Mi Universar

sábado, 7 de mayo de 2016

Mala pata


Volvíamos caminando por la arena a nuestra casa
con Dulce nuestra perrita disfrutando de la playa.

De repente sus gemidos llamaron nuestra atención
Dulce se había clavado un anzuelo que pisó.

Gemía a más no poder se lo quería quitar
pero cuanto más tiraba más la hacía llorar.

Decidimos trasladarla a una veterinaria
la doctora muy amable puso en práctica sus armas.

Le colocó un bozal tomó pronta un alicate
y en dos o tres movimientos le quitó el vil acicate.

Actuando por prevención le inyectó unas medicinas
para que no se inflamasen su pata y sus almohadillas.

Anduvo al día siguiente un poco triste y cansada
no tenía muchas ganas de corretear por la playa.

Mañana será otro día saldremos con precaución
para no caer de nuevo en tremendo sofocón.

Muy lejos de los anzuelos andaremos por la arena
disfrutando de la playa con gloria pero sin pena.

Ruben Edgardo Sánchez, 10 de enero de 2014