Mi Universar

viernes, 2 de diciembre de 2016

Nuestra ansiada Copa Davis


Ésta era la quinta vez que Argentina disputaba
la tan ansiada final de una Copa anhelada.

Fueron muchos y muy buenos los tenistas que lo hicieron
pero por varias razones nunca antes la consiguieron.

Pero esta vez se les dio rompieron el maleficio
ganaron la Copa Davis con talento y sacrificio.

Una evidente humildad por sobre todas las cosas
hizo posible la hazaña de poder ganar la Copa.

Fue un equipo verdadero no una suma de talentos
predispuestos a sumar desterrando enfrentamientos.

No hubo divismo alguno ni figuras descollantes
todos juntos con su esfuerzo tiraron para adelante.

Porque primó la unidad y el interés colectivo
todos fueron uno solo dejando a un lado egoísmos.

Una fuerza interior y un espíritu de grupo
concretaron este logro ansiado desde hace mucho.

La famosa ensaladera lucirá en nuestras vitrinas
después de muchos intentos en que se mostró esquiva.

Ruben Edgardo Sánchez, 2 de diciembre de 2016