Mi Universar

martes, 27 de octubre de 2015

Frente a la pantalla


Cómo duele la vida en este siglo
cómo cuesta explicar lo que nos pasa
ya no queda lugar para el asombro
dejamos que el horror entre en la casa.

Un pequeño de meses y una hoguera
una vida truncada un desperdicio
arrojado a la calle en una esquina
o al fondo de un oscuro precipicio.

De pronto en un segundo hay otra nota
un gato que nació con cinco patas
un fin de julio frío como pocos
un pobre mendigando en alpargatas.

Presenciamos la vida a la distancia
nos dormimos mirando la pantalla
da lo mismo un suicidio una receta
que el sermón de un pastor de madrugada.

Ruben Edgardo Sánchez, 30 de julio de 2013