Mi Universar

martes, 24 de abril de 2018

Los umbrales del dolor



Todos somos similares tenemos algo del otro
y a la vez somos impares cada uno de nosotros.

Para poder ser sensible no hay que estar anestesiado
o al menos de ser posible no mirar para otro lado.

Sentir el dolor ajeno como si fuera uno propio
ha de ser algo muy bueno y habla bien de nosotros.

Dolores insoportables nos hacen tomar conciencia
de que somos vulnerables y perdemos la paciencia.

Hay un dolor corporal que arrebata nuestra calma
y un dolor espiritual que nos lastima el alma.

Los umbrales del dolor suelen ser muy subjetivos
no se pueden comparar dependen de uno mismo.