Mi Universar

martes, 17 de abril de 2018

El destino de la humanidad



El hombre espera paciente en su casa bombardeada
a que llegue el momento en que ya no quede nada.

No pide nada especial su destino está marcado
no tiene ningún apuro no ha de irse a ningún lado.

Pensativo y resignado en horas de la mañana
con una pipa en su mano sentado sobre su cama.

Por qué debería ser él el único rescatado
con tanta gente que muere sin razón en todos lados.

La intolerancia del hombre con su conciencia cegada
no es capaz de discernir entre el todo y la nada.

Actuar irracionalmente no tiene nada de humano
cuando borran con el codo lo que escriben con la mano.

Entre la vida y la muerte no hay siquiera una palabra
que interceda por nosotros en esta dura parada.

La humanidad se dirige a un trágico destino
si es que sigue cometiendo insalvables desatinos.