Mi Universar

viernes, 13 de noviembre de 2015

Demonios vestidos de ángeles


Hasta los mismos demonios se visten de margaritas
para comprar voluntades si la causa lo amerita.

Endulzando los oídos de quienes valen un voto
para dejarlos de lado cuando logran su propósito.

Se muestran serios y honrados y ponen cara de ángeles
saben que pueden ganar por muy ajustados márgenes.

Por eso es que necesitan seducir y convencer
cual productos de mercado expuestos para vender.

La campaña electoral en busca de electores
se transforma en una puja por demostrar ser mejores.

Ni ellos mismos confían en ser una buena opción
hablan por boca de ganso al servicio del señor.

Del poderoso que acecha sin exponer su apellido
sabiendo que aquel que gane acatará sus pedidos.

O el ambicioso accionista de las multinacionales
cuidando sus intereses con recursos criminales.

Después de las elecciones habrá un nuevo presidente
protegiendo las hectáreas de algún terrateniente.

Mientras tanto pena el pueblo ilusionado y paciente
soñando con que algún día consiga cambiar su suerte.

Ruben Edgardo Sánchez, 13 de noviembre de 2015