Mi Universar

jueves, 21 de abril de 2016

Haikus estacionales


I

Dulce jazmín
de tibia primavera
dame tu aroma.

II

Tornasolado
crepúsculo estival
sacias mi sed.

III

Mar sol y playa
caracolas de sal
sienten mi paso.

IV

Mi luna blanca
mi luna de marfil
por qué me sigues.

Ruben Edgardo Sánchez, 16 de diciembre de 2005

miércoles, 20 de abril de 2016

Gotas de rocío


No muy lejos ni tan cerca del lugar en que habitamos
nos rodean mil tesoros que no siempre disfrutamos.

El encanto de las hojas jugueteando con la brisa
que se enoja fácilmente cuando aquéllas caen de prisa.

El leve soplo del viento que denota su presencia
y se aleja poco a poco con singular displicencia.

 Y las gotas de rocío que deambulan por el prado
brillando tímidamente colgadas de un alambrado.

Ruben Edgardo Sánchez, 23 de octubre de 1970

martes, 19 de abril de 2016

Venus, el Lucero del alba II


Brillas tanto que es posible verte nítido en el cielo
siempre dispuesto a anunciar que comienza un día nuevo.

Entre todas las estrellas eres tú la más brillante
después del sol y la luna eres la más rutilante.

Hermosa joya del cielo con un brillo sin igual
reinas en el firmamento cual monarca celestial.

Eres lucero del alba antes del amanecer
y también dices presente cuando empieza a atardecer.

Ruben Edgardo Sánchez, 8 de abril de 2014


(Debido a que se trata del objeto más luminoso del cielo,
después del Sol y de la Luna, Venus (el Lucero o Estrella del alba)
resulta visible aún de día, durante el atardecer y el amanecer,
convirtiéndose en el primer astro en ser visto.)

Venus, el Lucero del alba I


Bien tarde de madrugada y antes del amanecer
hay una estrella que brilla y no puedo dejar de ver.

Es el Lucero del alba siempre dispuesto a guiar
al astro rey que le sigue haciendo su voluntad.

A medida que amanece el cielo se enciende todo
y el lucero por su parte se disipa poco a poco.

Qué bello eres Lucero cuánto brillo que destellas
no se puede comparar contigo ninguna estrella.

Ruben Edgardo Sánchez, 11 de marzo de 2014


(Debido a que se trata del objeto más luminoso del cielo,
después del Sol y de la Luna, Venus (el Lucero o Estrella del alba)
resulta visible aún de día, durante el atardecer y el amanecer,
convirtiéndose en el primer astro en ser visto.)

Soledad


Con simulada inocencia te acercas con ansiedad
ocultando con vehemencia que temes la soledad.

La soledad de tu alma que muy desierta ha de estar
aguardando una caricia que el amor ha de sembrar.

Ese amor que cubre todo con su manto de candor
de tibieza incomparable que turba con gran furor.

Ese amor imprevisible que algún día ha de llegar
ese día indescriptible que no debe de faltar.

Tú que nunca lo has vivido muy poco sabes de él
pues es muy introvertido ese modo de querer.

Por cierto que es uno solo aquel que llaman amor
pero tiene muchos tonos y varía en el color.

Según quién sea el pintor o quién sea el dibujante
podrá variar el color o el dibujo del semblante.

No todos experimentan de igual modo el amor
depende de quién lo sienta será mejor o peor.

Pero sin lugar a dudas en el fondo no varía
es de singular dulzura y de tierna lozanía.

Aquel hondo sentimiento que quizá tú lo tendrías
sabes por qué no lo tienes pues no buscas compañía.

No buscas la mano amiga que tu corazón detiene
con tozuda intrepidez detiene con terquedad.

Sin darse cuenta tal vez por ceguera o necedad
que en el campo de tu alma siembra así la soledad.

Ruben Edgardo Sánchez, 23 de octubre de 1970

lunes, 18 de abril de 2016

Gatos de nadie III


Qué hermosos son los gatitos qué impacientes se los ve
corriendo por la azotea tras la carne que arrojé.

De pronto cayó el negrito de atropello por comer
la manchada presurosa sin dudarlo lo fue a ver.

El negrito y blanco atento sus pasos seguía también
atontado fue subiendo poquito a poco el bebé.

Qué hermosos qué solidarios prefirieron no comer
cuando estuvo cerca de ellos lo olfatearon bien muy bien.

Tal vez encontraron sangre o lastimada la piel
lo cierto es que allí estuvieron todos juntos cerca de él.

Recién al quedar tranquilos de que un susto sólo fue
olvidaron el mal trance y empezaron a comer.

Son bestias gatos salvajes son animales lo sé
pero veo estas escenas y las comparo después.

Y a menudo es más bestia o más salvaje tal vez
un ser que no es de la calle y tan humano no es.

Ruben Edgardo Sánchez, 20 de mayo de 1994

Gatos de nadie II


Nacieron ocho gatitos de un par de gatas preñadas
era escaso el alimento que las crías disputaban.

De ocho gatos sólo cuatro pudieron seguir viviendo
dos con manchas de colores y dos negritos pequeños.

Las dos madres ya repuestas de lo que fuera el puerperio
en total sumaban seis los felinos en su reino.

Uno de ellos el más débil no disputaba comida
tal vez no tenía fuerzas para enfrentar embestidas.

Al final quedaron tres de los ocho que nacieron
este negrito se fue pero esta vez rumbo al cielo.

Angelito de carbón que solitario vivías
ahora sé que eras aquél que casi nunca comía.

Quién sabe qué maleficio o qué suerte del destino
te ha arrebatado la vida te ha quitado del camino.

Yo anido una honda pena no eras un número más
eras negrito y muy bueno tu piel y tu soledad.

Ruben Edgardo Sánchez, 12 de mayo de 1994

domingo, 17 de abril de 2016

Gatos de nadie I


Dos jóvenes gatas reinan en la casa
manchada la una marrón negra y blanca
muy negra la otra con sus ojos verdes
un gato jaspeado grande y cariñoso
verano caliente encuentro amoroso.

Lar abandonado la cuna apropiada
tras parir las gatas crías separadas
son cuatro negritos de la negra madre
un blanquito y negro dos café con leche
otro gris y blanco los de la manchada.

Maderos escombros hierros vidrio polvo
azoteas techos son su territorio
a los pocos días vemos los manchados
de los cuatro negros sólo tres quedaron
el cuarto quién sabe qué cielo lo ampara.

Es hora de leche de madre muy tibia
la manchada es fuerte robustas sus crías
los negritos tienen ojos muy pequeños
más tarde se juntan manchados y negros
las dos gatas madres la familia en pleno.

Corretean juegan cuando cae la tarde
la manchada pide su ración de carne
los demás esperan saciarse en su madre
la negrita mira con ojos profundos
su leche no es buena no nutre a los suyos.

Se acerca el otoño la fronda se mece
los vientos del este soplan como peste
cae un aguacero y sin protegerse
juntitos quedaron a la intemperie
un negrito llora su empapada suerte.

El gris que aparece solo y extraviado
no acepta mi ayuda porque está asustado
lucha como un toro se ve acorralado
nocturna odisea persiguiendo al gato
entre las pensiones de este vecindario.

Finalmente encuentra su camino a casa
nosotros felices le arrojamos carne
con luz de linterna espiamos su hambre
hambre de cobijo hambre de cariño
de regreso el gato de regreso el niño.

Al cabo de un tiempo la ración aumenta
para nueve bocas carne de alimento
bocado a bocado casi todos comen
unos buscan carne y otros pezones
los más pequeñitos porque son mamones.

Desde la ventana como cada día
cuando cazadores su instinto se activa
a las siete en punto cuando el sol se esconde
la presa es carnaza de nylon vestida
que cae de los cielos del barrio de flores.

Carne roja al vuelo que caerá de golpe
se abrirá en pedazos formarán la rueda
gatos comensales que a la mesa esperan
un bocado y giran pronto sus cabezas
hacia esta ventana que puso su mesa.

Así dan las gracias estos gatos buenos
ojitos saltones bigotes y pelos
colitas paradas que muestran consuelo
se nos llena el alma de un sabor ameno
crezcan pronto tiernos se acerca el mal tiempo.

Ya vendrá el invierno y con él el frío
ya serán más grandes no serán tan niños
tal vez otras gentes cuidarán su nido
nosotros deseamos prolongar sus vidas
por un tiempo apenas habremos vencido.

Son gatos salvajes dueños de su vida
son gatos de nadie ni de quien los cuida
libertad les sobra pero no comida
gracia denegada gracia recibida
qué placer nos causa ver crecer la vida.

Ruben Edgardo Sánchez, 19 de marzo de 1994

Gatitos bajo la lluvia


Llueve y pienso en los pequeños
gatitos que he visto hoy
dos negritos cual la noche
dos grises y uno marrón.

Juntitos y acurrucados
encimados en montón
quietecitos solidarios
intercambiando calor.

Me gustaría acercarles
una cálida casucha
donde puedan guarecerse
del frío y de la lluvia.

Tomarlos entre mis brazos
suavemente acariciarlos
escucharlos ronronear
y felices contemplarlos.

Ruben Edgardo Sánchez, 24 de abril de 1996

El rap del Nunca Más


24 de marzo Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia

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Hay quienes nacieron
antes de la Larga Noche
y vieron cómo de a poco
se les iba el día
cómo todas las calles
quedaban vacías
de luces y sueños
cantos y poesía

Nunca más
nunca más
nunca más

<>

Hay quienes nacieron
dentro de la Larga Noche
y no conocieron
las luces del día
que ignoran su sino
su norte su guía
su origen incierto
pesa todavía

Nunca más
nunca más
nunca más

<>

Hay quienes nacieron
luego de la Larga Noche
pero saben que algo
sucedió aquel día
algo grave entonces
marcó nuestras vidas
y tras muchos años
duele todavía

Nunca más
nunca más
nunca más

<>

Ruben Edgardo Sánchez, 21 de marzo de 2014​