Mi Universar

jueves, 22 de febrero de 2018

Lágrimas de sal


Lloramos por alegrías
pero también por tristezas
porque nos duele el estómago
o nos duele la cabeza.

El llanto es un desahogo
para aliviar nuestras penas
de lo contrario sería
una terrible condena.

Drenan sal los lagrimales
y arden a más no poder
se nubla la vista y duele
y ya no podemos ver.

Caen lágrimas de sal
sobre las tristes mejillas
de un rostro apesadumbrado
modelado con arcilla.

Ruben Edgardo Sánchez, 22 de febrero de 2018