Mi Universar

domingo, 24 de junio de 2018

Cebando unos ricos mates



Por la noche comenzó a soplar viento muy frío
pocos grados sobre cero y añoranzas del estío.

Después de pasar la helada salió el sol del domingo
disfrutamos de una tarde pletórica de optimismo.

El cielo sin una nube con un sol grande y brillante
que nos regala su luz y su calor confortante.

La ciudad duerme una siesta reparadora y amable
después de una noche negra muy fría y desagradable.

Qué hermosa que está la tarde con su tibia calidez
con el sol iluminándonos de la cabeza a los pies.

Tomando unos ricos mates con sabrosas galletitas
tan dulces como mi perra tan compañera y bonita.


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