Mi Universar

lunes, 14 de mayo de 2018

Como lágrimas de sal



Aseguran que los hombres jamás debemos llorar
semejante pretensión es difícil de aceptar.

Todos tenemos derecho a podernos expresar
el llanto es una manera no lo podemos coartar.

No existe razón alguna que se pueda invocar
para obligar a los hombres a que dejen de llorar.

O lloramos de tristeza por dolores que hacen mal
o lo hacemos de alegría por mucha felicidad.

El llanto es un desahogo nos permite respirar
si buscamos un alivio nada mejor que llorar.

Como ocurre con las olas mojan la playa y se van
se escurren entre la arena como lágrimas de sal.