Mi Universar

lunes, 9 de enero de 2017

Nuestro magnánimo sol


Un tímido resplandor entre tanta oscuridad
cerca de la madrugada es posible observar.

La línea del horizonte va anunciando la llegada
silenciosa y oportuna de una nueva alborada.

La noche se va alejando rumbo a otras longitudes
para darle paso al sol con sus pródigas virtudes.

Asomado al horizonte con sus destellos dorados
de a poco muestra su cara con el fulgor de sus rayos.

Su brillo enceguecedor ilumina la mañana
y se escurre sigiloso entre puertas y ventanas.

Como lo hace diariamente sin faltar cada ocasión
se presenta puntualmente nuestro magnánimo sol.

Ruben Edgardo Sánchez, 9 de enero de 2017