Mi Universar

lunes, 5 de diciembre de 2016

En horas de la mañana


No hace falta ver la hora para saber que amanece
hay indicios suficientes que ya lo anuncian con creces.

Con el lucero del alba y las aves con sus trinos
ya podemos darnos cuenta del despertar matutino.

De manera imperceptible asomará lentamente
con su brillo deslumbrante nuestro sol desde el oriente.

De a poco se irá elevando con su cálida presencia
con su luminosidad y su infinita paciencia.

Se irá incrementando el ruido de la ciudad que despierta
el rugido de los coches su abrir y cerrar de puertas.

Cada quien con sus quehaceres en horas de la mañana
transcurrirán varias horas hasta el fin de la jornada.

Ruben Edgardo Sánchez, 5 de diciembre de 2016