Mi Universar

jueves, 24 de noviembre de 2016

Una vida miserable


Niños juntando basura en lugar de ir a la escuela
comiendo algún desperdicio aunque esté lleno de tierra.

Gente que perdió su empleo también su fuente de ingreso
le aumentaron los impuestos y le subieron los precios.

Pordioseros en las calles mendigos en cada esquina
lo que antes era esporádico se transformó en rutina.

La prometida alegría quedó en labios de unos pocos
la realidad nos demuestra que los sueños ya están rotos.

Nuestros pueblos y ciudades golpeados por la violencia
con personas desquiciadas anómicas virulentas.

Qué será de nuestras vidas si no torcemos el rumbo
nuestra cotidianeidad transcurrirá dando tumbos.

Ruben Edgardo Sánchez, 24 de noviembre de 2016


Informe de la UCA destaca que la pobreza alcanzó el 34,5% en 2016