Mi Universar

jueves, 17 de noviembre de 2016

Cuidemos la salud


Salvo pequeñas molestias normalmente estamos sanos
nuestra vida es saludable cuando no nos enfermamos.

Pero puede suceder que sin razón aparente
nos lleguemos a enfermar sin aviso y de repente.

En algunas circunstancias los dolores muy agudos
devienen omnipresentes y soportarlos es duro.

No se trata de un resfrío o de un dolor de cintura
sino de cosas más serias que a veces no tienen cura.

Por eso hay que dar las gracias cuando nos sentimos sanos
después resulta muy tarde en cuanto nos enfermamos.

La vida sólo es hermosa si gozamos de salud
porque cuando la perdemos cargamos con una cruz.

Ruben Edgardo Sánchez, 17 de noviembre de 2016