Mi Universar

sábado, 3 de septiembre de 2016

Como perro y gato


Resultan algunas frases
fuera de lugar a veces
la realidad nos demuestra
que se equivocan con creces.

Un perro y un gato pueden
dormir juntos una siesta
pegados el uno al otro
y a ninguno le molesta.

El asunto es ocupar
el espacio adecuado
cada uno en su lugar
durmiendo acurrucados.

Comparten un mismo sitio
lo hacen sin egoísmo
y de paso ya que están
se dan mutuamente abrigo.

Estos dos animalitos
duermen juntos hace rato
y en lugar de pelearse
andan como perro y gato.

Ruben Edgardo Sánchez, 3 de septiembre de 2016