Mi Universar

lunes, 30 de mayo de 2016

Una tarde en el río


Desamarramos el bote y salimos a pescar
cuando la tarde caía y también la oscuridad.

El cielo estaba tomando un colorido sin par
como a menudo sucede cuando el día ya se va.

La paz que reinaba entonces era digna de apreciar
se percibía el sonido de las aves al trinar.

La intención era muy simple y muy fácil de explicar
no llevábamos anzuelos ni cañas para pescar.

El propósito tan solo era poder capturar
crepúsculos vespertinos que suelen maravillar.

Volveremos cada día se los puedo asegurar
equipados solamente con ganas de disfrutar.

Ruben Edgardo Sánchez, 9 de noviembre de 2013