Mi Universar

lunes, 25 de abril de 2016

Erisipela


Capricho del destino suerte esquiva
me trajo una infección muy agresiva.

Mi tobillo invitó a un estreptococo
que fue ocupando espacio poco a poco.

Menuda distracción de mis defensas
olvidaron cuidar mi pierna izquierda.

El caso es que postrado en una cama
me encuentro con la pierna inflamada.

No acierto a dar un paso sin que duela
por culpa de esta cruel erisipela.

El doctor prescribió trifacilina
reposo y cuatro tomas la rutina.

Terrible era el dolor que padecía
por suerte fue menguando día a día.

Jamás olvidaré esa cruel tortura
que hizo tambalear mi compostura.

Ruben Edgardo Sánchez, 28 de abril de 1993