Mi Universar

viernes, 15 de abril de 2016

De regreso (Diario de viaje)


Una cortina de agua bautizó nuestro regreso
luego de un largo descanso muy merecido por cierto.

Al regresar de la costa procuramos evitar
la congestión en la ruta del tráfico vehicular.

Muchos coches en camino por el recambio turístico
tan normal en estos días según cálculo estadístico.

Después de haber disfrutado días de sol y de playa
no era el regreso previsto disputar esta batalla.

Nos detuvimos dos veces en bucólicos parajes
procurando eludir complicaciones del viaje.

El puerto de San Clemente con almuerzo suculento
fue el primer alto en la ruta de un día lluvioso y sin viento.

Luego fue un embarcadero sito en General Lavalle
sobre una tranquila ría disfrutamos del paisaje.

Tomamos algunas fotos de malacates y redes
de barcazas amarradas con gruesas sogas al muelle.

Había llegado el momento de retomar el camino
sin saber a ciencia cierta qué deparaba el destino.

El rojo sol asomaba entre espesas nubes grises
se ponía lentamente dibujando mil matices.

Luego sí llegó la noche sin estrellas y sin luna
la ruta negra y estrecha con amenaza de lluvia.

Se hizo presente el diluvio tal como era de esperar
por la ruta navegaban raudos coches sin parar.

Unos a otros se pasaban disputando el liderazgo
sin esperar ningún premio solo salir del hartazgo.

La urgencia se hizo presente era menester llegar
sin demoras y sin pausa a nuestro cálido hogar.

Por fin llegamos a puerto la nave arribó a la meta
después de mil peripecias la llegada fue discreta.

No hubo vivas ni aplausos ni público esperando
sólo el placer de llegar a casa sanos y salvos.

Ruben Edgardo Sánchez, 2 de febrero de 2014