Mi Universar

sábado, 9 de abril de 2016

De la mañana a la noche


Se oye una música suave muy tarde en la madrugada
cuando la ciudad descansa esperando la mañana.

Es todo serenidad reina la paz y el sosiego
con la llegada del día todo comienza de nuevo.

Se abre una nueva jornada con la salida del sol
en horas de la mañana comienza el día de hoy.

Se inicia la actividad lentamente muy temprano
lo hace en forma paulatina y con bastante desgano.

Cuesta un poco articular rítmicamente los pasos
y si hay que saludar huelgan los besos y abrazos.

Escasea la energía no hay ganas de conversar
en estado de vigilia aún se puede dormitar.

Con el transcurrir del tiempo la actividad contagiosa
nos empuja hacia la acción sin pausa hora tras hora.

Hasta que llega la noche y es hora de descansar
para empezar otro día de manera similar.

Ruben Edgardo Sánchez, 9 de abril de 2016