Mi Universar

domingo, 20 de marzo de 2016

Un viaje sin retorno


La impotencia de ver que no es posible
revertir el dolor y el escarmiento
este azote y castigo me sitúan
en el tiempo y lugar menos soberbio.

Me hacen hablar con Dios que no acostumbro
preguntar el por qué rastrear la culpa
extrañar la salud ahora ausente
olvidar el pesar que me perturba.

Mil agujas clavadas a un costado
me provocan dolores recurrentes
y socavan con furia mi osamenta
provocando un dolor omnipresente.

Unos seres extraños e insolentes
invaden la oquedad de mi existencia
sin pudor ni piedad dicen presente
flagelando mi honor y mi paciencia.

Me recuerdan lo frágil que es la vida
y que a diario dañamos nuestro cuerpo
que andamos coqueteando con la muerte
y olvidamos el alma detrás nuestro.

Dejamos devorarnos por el tiempo 
por llegar cuanto antes y a qué sitio
por tener cuanto antes y a qué precio
sin pensar que no vale el sacrificio.

Olvidando que el viaje es sin retorno
que el mundo sigue andando sin nosotros
que la vida se va sin dejar huellas
que la muerte es la misma para todos.

Ruben Edgardo Sánchez, 1º de septiembre de 1993