Mi Universar

viernes, 15 de enero de 2016

Invadidos por el odio


Desde hace más de tres décadas vivimos en democracia
ahora está condicionada y resulta una falacia.

Todos tienen su razón que pretenden imponer
los puntos de vista ajenos no existen al parecer.

A casi nadie le importa lo que piensan los demás 
tienen cera en los oídos y no pueden escuchar.

Quien opina diferente hoy es descalificado
pues la verdad se recuesta sobre uno u otro lado.

Nuestro país está enfermo casi en terapia intensiva
ya perdió su lucidez su conciencia está dormida.

Hoy se encuentra tristemente invadido por el odio
y muchos ya reservaron su sitio en el purgatorio.

Ruben Edgardo Sánchez, 15 de enero de 2016