Mi Universar

martes, 12 de enero de 2016

Contra el viento y la marea


Corriendo desaforada
tras la espuma de las olas
nuestra perra se divierte
durante horas y horas.

No hay nada que la detenga
a todas les hace frente
el combate no da tregua
pone el pecho a la rompiente.

Al llegar de nuevo a casa
lo hace exhausta y abatida
después de un baño en la ducha
come un plato de comida.

Entonces se echa a dormir
gimiendo a más no poder
su disputa frente al mar
la dejó a maltraer.

Ruben Edgardo Sánchez, 12 de enero de 2016