Mi Universar

sábado, 9 de enero de 2016

Caminar sobre la arena


Emprender rumbo norte o rumbo sur
con las lenguas de mar junto a los pies
iodo y sal bajo el cielo tan azul
van y vienen y vuelven otra vez.

Imposible abarcar el firmamento
sin girar la cabeza aquí y allá
disfrutando momento tras momento
una vuelta de nuevo y otra más.

Libre andar como el aire y como el sol
como el raudo volar de las gaviotas
en concierto de luz y de color
absorbiendo la vida gota a gota.

Contemplar la agonía del ocaso
similar pero nunca repetida
confirmando que siempre está de paso
nuestro sol en su diaria despedida.

Ruben Edgardo Sánchez, 9 de enero de 2016