Mi Universar

martes, 22 de diciembre de 2015

Verano caliente


Lo que debía ser fiesta se convirtió en pesadilla
otra vez somos rehenes de empresas de pacotilla.

Concesiones permisivas a empresas irresponsables
que nos dejan desprovistos de servicios esenciales.

Negociaciones que buscan que las tarifas aumenten
intenciones solapadas en desmedro de la gente.

Más de diez días sin luz sin ascensores ni agua
nos calcinamos al sol condenados a la fragua.

Dicen que están trabajando y que ya tomaron nota
pero seguimos penando vaciándonos gota a gota.

Es un verano caliente un estío como pocos
la ciudad de Buenos Aires se convirtió en un sofoco.

Ni Navidad ni Año Nuevo son excusas suficientes
para que los gobernantes no den servicio a la gente.

Nadie nos presta atención somos parias del destino
si alzamos nuestra protesta lo tildan de desatino.

Empresas concesionarias funcionarios de gobierno
apuestan por el milagro de que cambie pronto el tiempo.

Nos inducen a creer que la vida es un albur
que por cada nueva cuna se construye un ataúd.

Somos números apenas unos vienen otros van
así es la ley de la vida te la quitan te la dan.

Mientras tanto Buenos Aires hoy se viste de caldera
y millones de guisantes ardemos en esta hoguera.

Ruben Edgardo Sánchez, 27 de diciembre de 2013