Mi Universar

martes, 16 de junio de 2015

Nuestra casita en el árbol


Era muy lindo jugar entre las ramas del árbol
trepándonos con destreza sin temor a lastimarnos.

Improvisar una casa como las aves sus nidos
hermoso divertimento sumamente entretenido.

Alguna que otra madera atravesando las ramas
y varias sogas o clavos para poder sujetarlas.

Las horas que iban pasando no tenían desperdicio
aun con frío o con lluvia cualquier día era propicio.

Un modesto emprendimiento acorde con nuestra edad
sin pretender grandes cosas era nuestro bello hogar.

No nos importaba el tiempo ni el trabajo invertidos
era mucho más que un juego casi un proyecto edilicio.

Ruben Edgardo Sánchez, 16 de junio de 2015