Mi Universar

lunes, 11 de mayo de 2015

Tiempo sin pausa


Esa repetida manía
de dar cuerda a los relojes
noche a noche
para que el tiempo
no se detenga.

Como si dependiera
de la voluntad de millones
su lento transcurrir.

Apenas advertido
por el tímido andar
de la aguja larga
o el imperceptible giro
de la aguja corta.

Inexorablemente expresado
por el rítmico pendular
de ese reloj de pared
segundo a segundo.

O el avance del último dígito
minuto a minuto
en aquel radio reloj.

Y el impredecible
altisonante
irregular tiempo
del reloj del alma.

Ruben Edgardo Sánchez, 12 de noviembre de 1992