Mi Universar

jueves, 27 de noviembre de 2014

Abuelito mío


La hambruna que hubo en Europa te empujó a emigrar
prometían mejor vida en tierras de ultramar.

Atravesaste el Atlántico como muchos inmigrantes 
y tu destino final fue el puerto de Buenos Aires.

Provenías de Galicia al norte de Portugal
fuiste un español de origen y argentino por igual.

Tu sonrisa era una luz entre tanta oscuridad
y es que en ella no cabía ni una pizca de maldad.

Disfrutabas de tus nietos como si fueran juguetes
te habías quedado ciego pero igual podías verles.

Querido abuelito mío cuántos recuerdos dejaste
por tu alegría y ternura jamás podré olvidarte.

Pasaron ya muchos años desde el día en que te fuiste
mi recuerdo sigue vivo por el amor que nos diste.

Seguro andarás paseando por los cielos y las nubes
me siento muy orgulloso del abuelito que tuve.

(Dedicado a mi querido abuelo Celestino)

Ruben Edgardo Sánchez, 27 de noviembre de 2013