Mi Universar

lunes, 14 de julio de 2014

Día de espanto y de dolor (18 de julio de 1994)


(A veinte años del horroroso atentado a la AMIA)

Día de espanto y de dolor
día de duelo día de horror
un coche bomba estalló en la AMIA
y Buenos Aires se estremeció.

Pila de escombros un edificio
desmoronados sus siete pisos
como si fuesen torre de naipes
en pleno centro de Buenos Aires.

Sin sospecharlo el barrio del Once
fue Medio Oriente como allá entonces
dos años antes fue en la Embajada
de los culpables no saben nada.

Gente inocente gente indefensa
dolor profundo e indignación
casi cien muertos cientos de heridos
ningún indulto ningún perdón.

No han escogido los victimarios
con precisión los destinatarios
hay tanta lacra vagando suelta
tanta basura aquí a la vuelta.

Que me pregunto sin más rodeos
libre de culpa aunque suene feo
y me critiquen los moralistas
y auguren caos los estadistas.

Por qué debajo de esos escombros
cargando cruces sobre sus hombros
en vez de gente honorable y buena
no están los mil que el pueblo condena.

Estafadores y delincuentes
viles corruptos e indecentes
los genocidas los indolentes
necios cobardes e indiferentes.

Por qué en lugar de caer los buenos
en las entrañas de un nuevo averno
no caen los otros los desalmados
los que debieran ser condenados.

Que los culpables paguen su culpa
porque es lo justo y lo necesario
lo reclamamos hoy nuevamente
a veinte años del atentado.

Ruben Edgardo Sánchez, 18 de julio de 2014

El atentado a la AMIA fue un ataque terrorista con coche bomba que sufrió la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) de Buenos Aires el 18 de julio de 1994. Se trató de uno de los mayores ataques terroristas ocurridos en Argentina, con un saldo de 85 personas muertas y 300 heridas, y el mayor ataque sufrido por judíos desde la Segunda Guerra Mundial. La comunidad judeo-argentina es la más numerosa de América Latina y la quinta mayor del mundo.